Por fin ya puedo volver a creer en Dios. Como le pasó a toda gente con un mínimo de sensatez, la presencia apabullante del mal en este jodido mundo me alejó hace muchos años de la religión. Nadie con una mínima inteligencia y bondad jamás ha podido nunca aceptar las "sutilezas" exculpatorias de la Teodicea, esa rama de la Teología que pretende justificar "racionalmente" la maldad y las tragedias de un mundo creado y regulado, sin embargo, por un Dios que se supone infinitamente bondadoso.
Hoy, sin embargo, he encontrado una explicación que puede conciliar el mal, omnipresente en el mundo con la existencia de un Dios creador infinitamente bueno.
Y la explicación es muy simple: Dios está ya muy mayor y padece de demencia senil. Quizás Alzheimer. A fin de cuentas, es natural y normal: este universo tiene más de 13.000 millones de años. Su Creador tiene aún más. Es lógico, es esperable, que ya Dios descontrole. Y, claro, ese descontrol se traduce y da cuenta de la locura asesina irremediable que campa por estos mundos de Dios, los asola y daña a todos quienes en ellos viven han vivido y vivirán.
Sí, quizás Dios fue infinitamente bondadoso y racional hace algunos millares de millones de años. Pero, hoy, ya no. Ahora es un viejo loco con brotes de violencia salvaje.
Pobre Dios. Tan mayor y todavía a cargo de este mundo, ¡Ojalá se jubilase de una vez! ¡Ojalá se recogiese en una buena residencia celestial a disfrutar de las tardes de un universo que funcionase ajeno a Él! Pues con toda seguridad sería mejor un mundo sin Dios que un mundo regido por este Dios demenciado, un mundo que sí que es un sindios.
lunes, 28 de octubre de 2019
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
El tiempo, la vida y la muerte
Eres viejo cuando no sólo eres consciente sino que sientes que cada día que pasa no es tanto un día más que has vivido, sino un día menos q...
-
En Génesis 25:8 se cuenta que el patriarca Abraham murió "en buena vejez, anciano y lleno de días". "LLeno de días", qu...
-
Es muy frecuente que las buenas gentes, ésas repletas de buenas intenciones, convengan en señalar que el tiempo nada puede contra las emoci...
-
Me da que de jóvenes, el pastel es el sexo, y el amor la guinda que puede o no coronarlo. De viejos, por contra, el amor es el pastel, y el ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario