domingo, 15 de marzo de 2020

José Jiménez Lozano

 Ha muerto José Jiménez Lozano. Era de otro tiempo, y por ello mismo imprescindible para nuestro tiempo. Aunque lo que me gusta son sus ensayos y diarios (sus relatos me resultan -no sé cómo decirlo para no resultar excesivo- un poco ñoños), también su poesía me llega. Algunos poemas:

El precio:
 "Matinales neblinas, 
             tardes rojas, doradas; 
noches fulgurantes,
              y la llama, la nieve;
 canto del cuco, aullar de perro,
 silente luna, grillos, construcciones de escarcha;
 el traqueteo del tren, del carro, niños,
 amapolas, acianos, y desnudos,
 árboles de invierno entre la niebla
 los ojos y las manos de los hombres,
 el amor y la dulzura
 de los muslos, de un cabello de plata, o de color caoba
 historias y relatos, pinturas, y una talla.

 Todo esto hay que pagarlo con la muerte.
 Quizás no sea tan caro".

Recuerdo
"Ni el olor de las lilas como entonces,
la risa de mamá, el cucharón de plata,
el evónimo viejo, amarillento,
están ahí. No están.
Ni siquiera el recuerdo es indudable,
sólo niebla, pero
es un cendal para mi herida."

Revelación
"Sol vencido te regala,
en la tarde del otoño,
el poder y la gloria.
Mira tu alargada sombra:
Nunca serás más grande." 

Lux Aeterna
"Siempre fue un desgarro
la muerte, mas, ahora,
los hombres huecos y redondos
mueren contentos de no ser para siempre.
Se aplaude en los entierros.
¡Por fin la nada!¡Qué alegría!
¡Cuánto ahorro
de luz eterna innecesaria"

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